Thursday, September 27, 2012

Party hard.

Una mañana te levantas pachanguera. O fiestera, o animada, o como quieras llamarlo.
Una mañana te levantas que se te van los pies a otro lado. Te levantas con ánimo de chupitos y música horrible, con ganas de destrozar zapatos y de bailar sólo para acercarte un poco más a aquellos de la barra.
Que ser buena está muy bien, que hablar de sentimientos y tal es importante, pero que también es importante salir, y salir mucho, y salir a lo party hard, y no volver, y perder la cuenta o llevarla muy bien, y disimularlo todo diciendo "esto son las cervezas".
Que por muy buenas que seamos, hay que sacar a la fiera de paseo, y que a falta de zoológico buena es una fiesta. Que de algo tienen que servir esos pantalones cortos, el pintalabios y el maquillaje.
¿Dónde más vamos a chillar las canciones de reaggetón? ¿Dónde, si no, vamos a poder zorrear y echarle la culpa al alcohol? ¿Dónde vamos a perder la vergüenza y las pulseras, dónde vamos a perder las tonterías y ganar unas cuantas heridas en los pies?
¿Dónde más podríamos alejarnos de miradas criticonas, si no es en un lugar lleno de gente?

Monday, September 10, 2012

Te lo dije.

Una mañana te levantas con la sombra de un reproche en el oído.
Te lo dije.
Sé buena, se especial, se tranquila y dulce. No seas borde, sarcástica, pragmática o cínica. Aunque sea, aparenta ser normal.
Te lo dije un millón de veces y te lo volvería a decir.
Y es que lo más difícil que me puedes pedir en el universo es que sea normal. Que aparente ser normal. Que me trague cada una de mis manías, cada una de mis ideas, y que sonría cuando es debido. Deja de pedirme que intente comportarme como aquellos que tienen muchos amigos, que salen todos los sábados y sacan todos los nueves posibles.
Porque jamás te haré caso. Porque cuanto más me lo digas, más te ignoraré, y más me esforzaré por ser yo.
Por ser ese yo que nadie aguanta, que tiene poquitos amigos y se queda en casa diciendo gilipolleces vía Blogger. Siempre seré aquella que sacrifique noches, y tardes, y días enteros, y hojas de la agenda, por algo que le guste, o que le haga ilusión. Seré yo que usaré demasiado los lápices de color, que cuanto más me desanimes con algo más me empeñaré en hacerlo, y en dejarte deslumbrado.
Porque lo último que me puedes pedir en el universo es que no sea yo, que sea normal. Porque, cielo, normal es lo último que quiero ser en la vida.
Por más que duela, por mucho que me fuera a ir todo mejor siendo más normalita.

Saturday, August 18, 2012

Empezar.

Una mañana te decides, por fin, a comenzar.
Los comienzos nunca son fáciles (¿quién dijo eso?). Tienes la idea, pero no las ganas. Tienes las ganas, pero no el valor. Tienes el valor, las ganas y la idea. Pero te faltan los medios.
Te empeñas en tirar hacia delante, porque es lo que quieres, eso lo sabes mejor que nadie. Es una gran idea, es un gran momento para empezar algo nuevo, algo bonito y sólo tuyo. Es una gran oportunidad para hacer algo que quieres. Es una gran tarde de aburrimiento.
No te desanimes. No pierdas las ganas, la esperanza, el valor. No te pierdas por el camino. Ten presente que es lo que quieres.
Que empezar siempre es duro. Pero no tanto como no ser capaz de llegar al final.
Y que, a fin de cuentas, si no empiezas, ¿cómo pretendes conseguir algo?

Thursday, August 2, 2012

Verano.

Una mañana te levantas y es verano. Y no, no me refiero a la mañana del 21 de Junio. Me refiero a esta mañana que te levantas y te dices: "Bah, es verano". Y vuelves a dormirte.
Es verano de mañanas y noches que inflaman de calor. Es verano de mañanas de cama y nevera, y de noches de blogs y lunas. Verano de aprenderte cada canción del móvil.
Es verano de helados y tumbarse al sol a coger color. Verano de piscina y playa. Verano de agua, sudor y sal.
Es verano de olvidar. De que los amores desaparecen, en la playa o en tu memoria. Es verano de piernas morenas al aire, de piel dorada y cabello dorado, de vivir con los labios de color coral y la sonrisa dispiesta a dispararse a matar. Es verano de ojos verdes, azules, de surfistas y amigos de amigos y de primos y de playeros que no conoces de nada y te gustaría.
Es verano de que le jodan al mundo, que en la playa se liga más, de pantalones muy cortos y sonrisas muy de verdad.

Wednesday, July 4, 2012

Dos.

Una mañana, una noticia, un golpe que aceptas.
Una mañana, una noticia, un golpe que te deja sin aliento.
De estas cosas que te esperas, no sabes por qué, y sabes que tienes que tirar adelante, sin pararte a pensar. Porque no es tu culpa, ni mi culpa, ni la suya.
De estas cosas que no te las hubieras podido ni imaginar aun queriendo, y que te dan ganas de pegar patadas, golpes, de negarte a verlo. De reventarle a golpes, sin pensar.
Que aquí es donde se demuestra que eres grande, que eres fuerte, que sabes tirar hacia delante. Y que, seriamente, no es para tanto.
Que te da igual parecer una gilipollas, pero que joder qué ganas de llorar. Y que, honestamente, no te lo mereces.
Prefiero que haya sido así, haberme ahorrado la vergüenza y la humillación de haber ido a la cara y habérselo dicho. Que mejor así, no words, no drama.
Preferiría haberme arriesgado, haber hecho una locura muy gorda, perder la cabeza y la decencia, y si me jodo, me jodo a gusto. Que peor así.

Tuesday, June 12, 2012

Grandes.

Una mañana descubres grandeza detrás de la gente.
Hay cientos de personas a tu alrededor. Miles. Conoces tantos nombres, caras, locuras, que ellos pasan casi desapercibidos.
Ellos son quienes alegran los días. Quienes no paran ni un segundo. Quienes son tan geniales que ni ellos mismos lo ven, quienes se ponen rojos cuando te das cuenta y se lo dices. Son ellos los que se esfuerzan cada día. Quienes tienen un sueño, y lo persiguen.
Son únicos, estelares. Son gigantes con sonrisa de buenos días y un abrazo listo en los brazos. Son ellos de broma rápida, de ojos sinceros, de percepción intuitiva. Ellos que siempre sacan diez minutos para darse cuenta de que te pasa algo.
Y sí, son ellos  los que admiras en secreto, que te gusta sonreír cada vez que te das cuenta de lo grandes que son. Son ellos que querrías pasar los días a su lado, sólo por ver si se te pega un poco de su estela de chispas.
Qué coño, son ellos que nunca sabrías cómo dejar de quererlos.

Ganas.

Una mañana. Un sueño. Un escalofrío.
Más cerca de lo habitual. Menos fríos que de costumbre.
Los centímetros pierden su significado cuando ya no existen. Que a esta distancia es más fácil notar tu calor agobiante, el aliento que se escapa de entre los huequitos de tu sonrisa.
Y que los ratos pasan volando, y que los segundos no cuentas. Que cualquier risa tonta es más que todo. Que lo disfruto, que los ratos a tu lado están más llenos, que no sabes las ganas que tengo de morderte, de besarte, de hacerte reír. Que no sabes las ganas que te tengo.
Los días, las semanas, los meses, que llevo queriendo decirte que eres todo. Que eso son ganas de levantarme, de arreglarme, que me la suda si me ignoras, que en mi mente sigues haciéndome caso incluso cuando te largas, incluso cuando no estás. Que cada cosa que haces por joder, en realidad la haces por picarme, por hacer que piense aún más en ti. Que todo lleva intención. Que todo es algo, y es más que nada.
Que tengo unas ganas que no me aguanto de pillarte por banda y decirte todo esto. Decirte que le pones luz a las cosas.
Que joder qué ganas que te tengo.
Que joder qué escalofríos me provocas.
Que joder ojalá estuvieras menos en mis sueños y más en mi cama.